Nuestra historia
Construimos un hogar
porque creemos en la compañía
Larco nació de una pregunta sencilla: ¿cómo querríamos que vivieran nuestros propios abuelos?
← Volver al inicioQuiénes somos
La historia de Larco
Larco abrió sus puertas en Chía a finales de 2018, en una casa de teja sobre la Carrera 14 que había sido hogar de una familia durante tres generaciones. El nombre lo elegimos porque en muchas lenguas ibéricas Larco significa hogar, fuego, raíz — y eso es exactamente lo que quisimos construir.
Todo comenzó cuando Marcela Bohórquez, quien había cuidado a su madre durante años en condiciones difíciles, decidió que había algo mejor posible. Junto con su esposo, Rodrigo Castaño, y un grupo pequeño de personas con experiencia en atención a mayores, transformaron esa casa en un lugar donde los adultos mayores pudiesen vivir — no solo estar.
Desde el primer día, la apuesta fue la misma: comidas cocinadas en la propia cocina, personal que conoce a cada persona por su nombre, visitas de familia sin restricciones de horario y una programación diaria que da estructura sin quitar libertad. No somos una institución. Somos una casa grande con mucha gente que se aprecia.
Hoy, más de seis años después, seguimos siendo un hogar de escala humana. Eso es deliberado. Cuando crecemos demasiado, perdemos lo que nos hace distintos.
Nuestra misión
Ofrecer a los adultos mayores un hogar real — con compañía genuina, comida de casa y días que valen la pena vivir.
Nuestra visión
Ser el referente en Colombia de lo que significa envejecer bien acompañado, en un entorno que se siente propio desde el primer día.
Nuestros valores
Calidez, honestidad, sencillez y respeto por el ritmo de cada persona. Nada de lo que hacemos busca ser espectacular — solo bueno.
Las personas
Quienes cuidan de Larco
Marcela Bohórquez
Fundadora y Directora
Marcela lleva más de doce años acompañando a adultos mayores y a sus familias. Conoce Larco como la palma de su mano — y a cada residente, por su historia.
Rodrigo Castaño
Cofundador y Coordinador
Rodrigo se encarga de que la casa funcione bien por dentro: desde la programación de actividades hasta la comunicación con las familias. Su trato es cercano y directo.
Luz Marina Vargas
Coordinadora de Residentes
Luz lleva seis años en Larco. Conoce los gustos, las rutinas y los pequeños detalles que hacen que cada persona se sienta en casa. Su presencia es lo que muchos recuerdan primero.
Cómo trabajamos
Estándares que sostenemos cada día
Entorno seguro y ordenado
La casa cumple con las normas de seguridad establecidas por la Alcaldía de Chía y la Secretaría de Salud de Cundinamarca. Revisamos instalaciones y protocolos regularmente.
Alimentación con cuidado
Los menús se preparan con ingredientes frescos de la región. Consideramos preferencias individuales y necesidades especiales de alimentación con atención personalizada.
Privacidad y confianza
Toda la información de los residentes y sus familias se maneja con absoluta reserva. No compartimos datos con terceros ni gestionamos información de salud sin autorización expresa.
Registro ante Secretaría Social
Larco opera con registro activo ante la Secretaría de Desarrollo Social del Municipio de Chía como establecimiento de alojamiento y compañía para adultos mayores.
Espacio adaptado
La casa cuenta con áreas sin barreras, pasamanos, iluminación adecuada y acceso al jardín pensados para el bienestar cotidiano de cada persona.
Comunicación con familias
Enviamos actualizaciones periódicas a los familiares. Estamos disponibles para consultas en horario de atención y respondemos el mismo día en la mayoría de los casos.
Un hogar de acompañamiento en la Sabana de Bogotá
Chía, ubicada a 35 minutos al norte de Bogotá, ofrece un clima templado, paisajes verdes y un ritmo de vida más tranquilo que la capital — condiciones que hacen del municipio un lugar especialmente adecuado para las personas mayores que buscan descanso y bienestar cotidiano.
En Larco, la propuesta de valor no se apoya en instalaciones costosas ni en tecnología sofisticada. Se apoya en personas. El equipo que trabaja aquí lo hace porque le gusta acompañar: escucha, conversa, recuerda los nombres y los gustos, y está presente con atención real.
Las familias que confían en Larco para el cuidado de sus seres queridos valoran, sobre todo, dos cosas: la transparencia en la comunicación y la estabilidad del equipo. En un sector donde la rotación de personal es frecuente, en Larco el equipo permanece. Eso se traduce en continuidad y en relaciones de verdad.
Ofrecemos tres modalidades que se adaptan a distintos momentos de la vida: visitas de día para quien sigue viviendo en casa, estancias cortas para períodos de cambio o descanso familiar, y residencia permanente para quienes buscan un hogar establecido y sociable. Cada opción puede conversarse sin prisa, en persona, en nuestra sede del Centro de Chía.
Venga a conocernos
La mejor forma de entender lo que es Larco es visitarlo. Le abrimos la puerta y compartimos un rato juntos.
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